El debate sobre la compensación a los municipios por la rebaja de contribuciones para las personas mayores de 65 años ha dejado en evidencia dos aspectos que merecen reflexión.
El primero es que, una vez más, la discusión pública parece concentrarse exclusivamente en las voces de alcaldes de Santiago. Son ellos quienes ocupan los principales espacios en los medios nacionales y terminan instalando la percepción de que representan la realidad de todos los municipios del país. Sin embargo, Chile es mucho más que la capital. Las comunas de regiones enfrentamos desafíos, oportunidades y necesidades distintas, que también deben ser consideradas al momento de debatir políticas públicas de alcance nacional.
El segundo aspecto es que varios de los alcaldes con mayor presencia mediática mantienen aspiraciones presidenciales o han sido mencionados como eventuales cartas para competir por La Moneda. Esa circunstancia, legítima desde el punto de vista político, puede terminar trasladando el debate desde las necesidades concretas de las comunidades hacia una discusión marcada por intereses de proyección nacional.
Como alcalde de Arica, creo que el país necesita escuchar con mayor atención a las autoridades regionales. Somos quienes conocemos de primera fuente las realidades locales y quienes debemos implementar las políticas que se diseñan desde el nivel central. Un debate verdaderamente nacional no puede construirse solo desde Santiago ni con la mirada de quienes ya están pensando en la próxima elección presidencial.
Descentralizar también significa abrir espacios para que las regiones participen en igualdad de condiciones en las grandes discusiones del país.
Orlando Vargas Pizarro
Alcalde de Arica

